
Debido a la alta demanda, que tienen los servicios que ofrece la Medicina Estética. Tratamientos tales como Aplicación de Toxina Botulínica (BTX),Rellenos Faciales, Mesoterapia, entre otros. Hay “Prestadores de servicios”, que NO tienen la preparación necesaría, para hacer la aplicación de estas sustancias. De hecho, la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), indica que para la aplicación de éstos medicamentos, se requiere TENER CÉDULA PROFESIONAL como Médico Cirujano, especialista como Cirujano Plástico o en Medicina Estética. Con sus respectivas especialidades o diplomados en Posgrado, para la aplicación de los mismos. Recordemos que la preparación académica de estos especialistas, implican amplio conocimiento en anatomía, fisiología , reacciones metabólicas, etc. , no pueden ser enfermeras, nutriólogos, o cualquier otro especialista en salud, mucho menos lashistas, cosmiatras, estilistas o cualquier otra persona que no sea apta para aplicación de estos tratamientos.
El ir con una persona bien preparada, nos dará seguridad en estos tratamientos. Y es que no se puede comparar a un especialista que curso por lo menos 5 años de carrera universitaria y el diplomado en posgrado que los avale, a alguien que haya hecho un curso en un par de meses. Y no porque no sean capaces de hacerlo, sino que en cualquier complicación misma de la mala praxis, no habrá manera de revertir alguna iatrogenia que puede llegar a dañar el rostro del paciente.
LA BICHECTOMÍA ES COSA DEL PASADO
Procedimientos como la Bichectomia y la colocación de hilos tensores, son cosas del pasado a parte de que no es recomendable ya que las glándulas de de Bichat son dos cúmulos de grasa situados debajo de los pómulos, uno a cada lado de la cara. Estas bolsas de grasa, también conocidas como cuerpos adiposos de la mejilla, tienen varias funciones:
•Humedecer los alimentos: La saliva ayuda a humedecer los alimentos para facilitar su ingestión y digestión. •Digestión enzimática: La saliva contiene enzimas como la amilasa salival, que comienza a descomponer los carbohidratos en azúcares simples. •Protección oral: La saliva ayuda a proteger la boca y los dientes del desgaste y la caries dental, ya que contiene minerales y enzimas antimicrobianas. •Lubricación: La saliva actúa como lubricante para facilitar el
movimiento de los alimentos en la boca y el esófago.
•Mantenimiento del pH: La saliva ayuda a mantener el equilibrio
del pH en la boca, neutralizando los ácidos y las bases.
•Proporcionan soporte y estructura al rostro •Ayudan a dar forma y definición a las mejillas •Actúan como un cojín protector para los músculos y estructuras faciales,
ayudando a prevenir lesiones durante actividades como la masticación .
La glándula de Bichat es una parte importante del sistema salival y
contribuye a la salud oral y la digestión general. A parte de que no es recomendable su extracción, ya hay otras alternativas para disminuir la grasa facial o de los carrillos (mejillas). Recuerda que debemos evaluar los factores que están causando este aspecto.
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Las muelas de juicio son cuatro órganos dentales, dos en la parte superior y dos en la parte inferior, y forman parte del conjunto de 32 O.D. permanentes que todo ser humano debe tener. Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, son motivo de inquietud para muchos, debido a los problemas que pueden ocasionar, desde extremo dolor hasta la necesidad de extracción. Pero, ¿por qué persisten estos órganos dentales y cuál es su propósito en la evolución humana?
“Son una herencia de nuestros antepasados. Hace muchos años atrás la alimentación era distinta, por lo que se requería de los ‘terceros molares’ para poder comer carne cruda y raíces, por ejemplo, y aquellos alimentos que requerían de una fuerza masticatoria con mandíbulas más prominentes”.
La extracción de las muelas del juicio es una intervención habitual debido a los trastornos que puede llegar a originar, afectando incluso a los órganos dentales más cercanas.
Estas muelas, que aparecen entre los 17 y 25 años, son llamadas así porque surgen en la etapa en que se supone que el ser humano puede emitir juicios. A pesar de su asociación con molestias, son estructuralmente similares a los molares anteriores y su presencia se atribuye a la evolución humana. La erupción de estas órganos dentales puede variar: algunas personas las experimentan sin problemas, alineándose correctamente con otras muelas; aunque, sin embargo, otras pueden enfrentarse a erupciones parciales o en su mayoría mal posición al tratar de erupcionar, lo que dificulta la higiene oral y aumenta el riesgo de infecciones. Las muelas impactadas, incapaces de erupcionar completamente debido a la falta de espacio o mala alineación, pueden causar dolor, inflamación y aumentar el riesgo de infecciones, El malestar incluye hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en la zona. Por eso, en casos de falta de espacio o problemas de alineación, se puede recomendar
la extracción para prevenir complicaciones.
Funciones antiguas y realidad moderna
A medida que los seres humanos evolucionaron, las mandíbulas se adaptaron para manejar una dieta más variada, incluyendo alimentos más duros y fibrosos. En este contexto, las muelas de juicio probablemente jugaron un papel crucial en la masticación eficiente. No obstante, los tiempos cambiaron y el exceso de consumo de alimentos ultra procesados, junto con la falta de necesidad de masticar alimentos robustos, lleva a que estas muelas se vuelvan aparentemente inservibles en la actualidad.
Siguiendo esta línea, se ha visto que los bebés contemporáneos ya no nacen con los gérmenes de las muelas de juicio. Esta observación se atribuye a la aceleración de la evolución humana en las últimas décadas, superando incluso los cambios ocurridos en los últimos 250 años. La ausencia de estas muelas podría ser una ventaja evolutiva para los humanos modernos con mandíbulas más pequeñas.
La explicación reside en diversos factores. En la modernidad, las caras humanas se vuelven cada vez más cortas, lo que conlleva mandíbulas más pequeñas. Este cambio anatómico, está directamente relacionado con la falta de necesidad de masticar alimentos voluminosos. Así, en una era en la que la mayoría de los alimentos se procesan y cocinan, la exigencia física de la masticación disminuye significativamente. Otros cambios evolutivos recientes, como caras más cortas en las nuevas generaciones, huesos adicionales en pies y piernas, y una arteria adicional en el antebrazo. En esa línea, los especialistas hablan de “microevolución” para describir este fenómeno, y se señalan que se están experimentando cambios evolutivos en un corto período de tiempo.
Con todo, aunque anclados en el pasado evolutivo, estos molares enfrentan una encrucijada en la sociedad
moderna. La falta de necesidad de estas piezas en la actualidad plantea la pregunta de si deberían ser consideradas como reliquias o si su extracción sistemática es la respuesta a las Complicaciones que pueden generar.
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